María Eugenia Piñera tiene 44 años y desde 1987 ejerce la actividad docente en diferentes escuelas. Comenzó como auxiliar docente, luego fue maestra de grado, secretaria de nivel primario y en la actualidad es directora del colegio Betania de Almagro.
Desde sus comienzos se desempeño en colegios de gestión privada con orientación religiosa católica. Para poder llegar a directora tuvo que presentarse a un concurso en el Arzobispado de la Ciudad de Buenos Aires junto con tres profesionales de la educación.
“Primero tuve una entrevista con la directora general, luego con los representantes de la congregación y por último un psicotécnico en el Arzobispado de la Ciudad de Buenos Aires.”
¿Qué desafíos tiene hoy ser directora del nivel primario?
¡Abrir las puertas hoy todos los días, ya es un desafío! El desafío mayor es lograr la formación integral de los alumnos: lograr desplegar las mayores posibilidades de cada uno, integrar a los niños con necesidades educativas especiales, armar un equipo docente para que puedan trabajar en conjunto, alentar a todos los actores institucionales (padres, alumnos, docentes) a vivir en comunidad, asegurar el proceso de enseñanza- aprendizaje de los chicos contextualizando, los saberes, internalizando valores, conociendo y respetando lo referente a nuestra cultura.
¿Cuáles son las dificultades más frecuentes que tiene que afrontar?
A nivel docente la dificultad mayor en el nivel primario es la escasez de maestros y los saberes insuficientes de algunos de ellos en la actualidad. Con respecto a los alumnos, los problemas familiares y afectivos afectan su aprendizaje. Otro problema es el reconocimiento de la autoridad y las relaciones vinculares entre sus pares, que suelen llevar a la violencia física y verbal. Por otro, lado los padres demandan constantemente a la institución y las formas en que se dirigen a docentes y autoridades. Otro problema de hoy es que muchas veces los padres utilizan términos legales para los cuales la escuela no está preparada. Por ejemplo nos encontramos con frases como “Vamos a hacer intervenir al INADI”, “Voy a denunciarlos”.
¿Cuáles son las satisfacciones que le brinda su profesión?
Como mi profesión es mi verdadera vocación me brinda muchas satisfacciones que son reflejadas a diario en cada uno de los lugares de la escuela y con cada uno de los actores. Acompañar a los chicos diariamente en su crecimiento, compartiendo sus logros y frustraciones, alentándolos en que van a poder, sus alegrías y tristezas, recibiendo el cariño de ellos y el reconocimiento de muchos padres. Acompañar a los docentes alentándolos en situaciones conflictivas, en sus tropiezos y en sus proyectos. La satisfacción mayor se ve a fin de año cuando mucho de lo planificado se ha logrado.
¿Cómo ve la educación del país desde su experiencia particular y cómo ciudadano?
La veo en crisis y estancada, donde muchos de los educadores se han convertido en trabajadores de la educación y han dejado de ser profesionales. No es una educación para todos.
¿Cuáles considera que son los cambios para mejorar la educación y en que temas le parece que ha avanzado?
Los objetivos que se anuncian como el aumento del presupuesto educativo, la reforma del nivel secundario, la disminución del abandono escolar, una mayor inclusión, una mejora en las expectativas pedagógicas, entre otros. Es un proceso lento de transformación que en este momento se ve teñido del año electoral y que claramente se ve en la entrega de las netbooks a los alumnos de gestión pública con el objetivo de que aseguran la igualdad no se contempló la capacitación docente en su totalidad, la conexión de internet en las escuelas, el sistema de carga de las batería. Pero lo más importante es que no se pensó que este aparato tecnológico no asegura el aprendizaje. La idea es para debatir. Es interesante pero lleva un tiempo que no se contempló.
Estoy convencida que a los gobernantes actuales les importa poco tener ciudadanos que piensen, por tal motivo no le dan a la educación el lugar y la importancia que merece y por eso está en crisis, decadente y se valora poco a la escuela como Institución.
